No importa si se trata de algo vital como el fin de una guerra, o de algo tan trivial como agradecer un premio en un evento, es frecuente que un profesional de la comunicación tenga que dar un discurso, o escribirlo para otro.

A continuación, algunos consejos útiles para escribir un buen discurso:

1. Conocer la materia y el contenido – Tanto si Ud. Escribe el discurso, o si alguien lo escribe para Ud., es importante que Ud. conozca y esté familiarizado con el contenido del mismo. Si Ud. no está plenamente al tanto del contenido, es posible que tenga problemas para pronunciar nombres, o que cometa algún error en la lectura del mismo (y los errores de este tipo son más memorables que cualquier otra cosa que pueda decir). Y cuando esté realmente familiarizado con el discurso, sonará más sincero y convincente.

2. Hable a la gente, no lea – En otras palabras, “diga unas palabras” al público, y “no se las lea” como si fuesen chicos de preescolar. Deje que su propia personalidad brille a través de sus palabras. Se nota cuando alguien intenta parecerse a alguien que no es. Y la gente se da cuenta de esas sobreactuaciones. Es por eso que se desaconseja que un CEO pretenda ser gracioso en público, si en la vida real no lo es. Y un recién graduado, no debe simular ser un Doctor Honoris Causa… Los discursos deben estar a tono con la posición de cada uno.

3. Comprometa a su público – Un discurso está escrito para un determinado público, pero muchos oradores se ponen tan nerviosos que intentan ignorar al público, o hacen ejercicios de imaginar al público en ropa interior, para así no sentirse intimidados por el auditorio. Evite este tipo de errores. Los mejores oradores conectan con la audiencia haciendo contacto visual, miran a los ojos, o les hablan directamente a ellos, y así logran captar la atención y el interés por medio de gestos y movimientos naturales.

4. Esté preparado para responder a las reacciones del público – Si Ud. creía que su discurso emocionaría, y se encuentra ante un auditorio que bosteza, algunos se levantan y se van, o hasta lo abuchean, ¿qué hacer entonces? En estos casos extremos, usted debe estar preparado para saber enfrentar estas posibles (y poco probables) situaciones. Si su audiencia responde en forma negativa, esté listo para cambiar su táctica, abandone parte del discurso, hable directamente, o incluso dé la posibilidad a la audiencia de dar su punto de vista.

5. Termine llamando a actuar – El famoso discurso del guerrero escocés, William Wallace, terminaba con el grito de “Freedom!”. Posiblemente usted no necesite urgir al público a entrar en combate contra un ejército mejor armado, pero un fuerte llamado a la acción al finalizar su discurso es una buena manera de subrayar lo que dijo antes, y de grabarse en la mente de su auditorio.

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